Publicado: 07 junio 2022

Válvulas de alivio: funcionamiento, aplicaciones y criterios de selección

Las válvulas de alivio, también conocidas como válvulas de seguridad, son dispositivos diseñados para proteger sistemas presurizados frente a condiciones de sobrepresión que podrían comprometer la integridad de tuberías, equipos o componentes del sistema. Su función es crítica en instalaciones donde circulan fluidos líquidos o gaseosos sometidos a variaciones de presión y temperatura.

¿Para qué se utilizan las válvulas de alivio?

Las válvulas de alivio se utilizan en sistemas con líquidos, tuberías de alta temperatura y conducciones de fluidos potencialmente corrosivos o cáusticos. Su principal objetivo es actuar como un elemento de seguridad pasivo, liberando presión de forma controlada cuando se superan los valores máximos admisibles de operación.

Estas válvulas están presentes tanto en instalaciones industriales como comerciales y domésticas, y en muchos casos son obligatorias por normativa, especialmente en sistemas donde existe riesgo de sobrepresión transitoria o sostenida.

Principio de funcionamiento

Una vez instalada en el sistema de tuberías, la válvula de alivio funciona de manera automática, sin necesidad de intervención externa. Cuando la presión del fluido alcanza el valor de calibración definido para la válvula, el mecanismo interno se abre y permite la liberación del exceso de presión.

Al disminuir la presión interna del sistema hasta valores seguros, la válvula vuelve a cerrarse, restableciendo las condiciones normales de operación. Este comportamiento protege el sistema frente a fallas mecánicas, deformaciones, fugas o rupturas asociadas a sobrepresiones.

Parámetros técnicos de operación

Las válvulas de alivio deben seleccionarse considerando sus rangos operativos y compatibilidad con el sistema donde serán instaladas. Entre los parámetros técnicos habituales se encuentran:

  • Presión de funcionamiento: 0,1 a 40 bar.
  • Temperatura de operación: -50 °C a 200 °C.
  • Configuraciones especiales: el uso de discos de acero inoxidable permite aplicaciones con temperaturas de hasta 350 °C.

Aplicaciones habituales

Las válvulas de alivio se emplean en una amplia variedad de sistemas donde existe la posibilidad de que la presión supere los límites de diseño. Son especialmente comunes en sistemas de calentamiento, conducción de fluidos industriales y procesos térmicos.

Uno de los ejemplos más representativos son los calentadores de agua por acumulación, donde la válvula de alivio cumple un rol fundamental al evitar aumentos peligrosos de presión generados por la expansión térmica del agua.

Importancia en la seguridad del sistema

La válvula de alivio no es un elemento de control de proceso, sino un dispositivo de seguridad crítica. Su correcta selección, instalación y mantenimiento es fundamental para garantizar la protección del sistema y el cumplimiento de las condiciones de diseño.

Al seleccionar una válvula de alivio, es necesario considerar el tipo de fluido, la presión máxima admisible, la temperatura de trabajo y las normas técnicas aplicables, asegurando así un funcionamiento confiable y seguro a largo plazo.

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